93 302 11 02

Análisis Transaccional

Análisis Transaccional

El Análisis Transaccional (AT) es una filosofía humanista, una teoría de la personalidad y de las relaciones sociales y un sistema de técnicas para la intervención psicoterapéutica basado en el postulado básico "Yo estoy bien, Tú estás bien".

 

Fue creado en los años 60 en Estados Unidos por el psiquiatra Eric Berne, de formación psicoanalista, quien lo divulgó con su libro Juegos en que participamos.

 

El Análisis Transaccional (AT) aporta una metodología clara y unos conceptos básicos expresados en un lenguaje sencillo. No obstante, aporta un modelo profundo que permite trabajar desde niveles más superficiales (coaching) hasta facilitar la reestructuración y el cambio personal.

Su efectividad y su fácil integración con otros modelos y disciplinas de las ciencias humanas y sociales le han dado una gran difusión mundial. Se han desarrollado diferentes Escuelas en Análisis Transaccional que se centran en ámbitos concretos.

 

La meta terapéutica para el Análisis Transaccional, es dejar el guión psicológico que decidimos en la infancia en situaciones de intensidad emocional, y que tenía como función comprender el mundo y sobrevivir, el cual puede que aún estemos siguiendo de forma inconsciente. Al dejar el guión, dejamos también de jugar los juegos psicológicos que lo refuerzan, pudiendo entonces usar integradoramente nuestra capacidad de pensar, sentir y actuar al servicio de un vivir saludable.

 

Las técnicas del modelo permiten una intervención a nivel individual y grupal.

Escuelas de Análisis Transaccional

Una de las características más interesantes del Análisis Transaccional es la habilidad para incorporar ideas y técnicas de otras terapias, manteniendo el cuerpo teórico propio. Muchos de los psicoterapeutas analistas transaccionales también se han formado en otras modalidades y las han incorporado a su trabajo. La Gestalt, el psicoanálisis, la terapia breve, la bioenergética, la programación lingüística neuronal, la teoría de sistemas, la terapia de Ericksson, la psicología del comportamiento, la teoría del desarrollo y otras (ver cuadro de escuelas de Psicoterapia).


Hoy en día se distinguen varias "escuelas" de Análisis Transaccional, aunque pocos psicoterapeutas pertenecen exclusivamente a una. De hecho, para poder adquirir acreditación profesional, el psicoterapeuta debe demostrar la habilidad de recurrir libremente al pensamiento y a las técnicas de varias de ellas.

 

Cada escuela pone el énfasis teórico en una parte distinta del Análisis Transaccional y ha desarrollado una variedad de técnicas terapéuticas preferidas. (Ian Stewart y Vann Joines en AT Hoy. Una nueva introducción al Análisis Transaccional. Ed. CCS.Madrid-2007).

La escuela clásica

Sigue de cerca la aproximación al tratamiento desarrollado por Eric Berne y sus colaboradores durante los primeros tiempos. Se caracteriza por emplear muchas herramientas analíticas para facilitar el entendimiento adulto, es decir, el primer paso es que el cliente desarrolle el entendimiento de cómo ha ido estableciendo sus problemas. A partir de entonces, realiza contratos para cambiar el comportamiento y salir de los viejos patrones de guión para ir hacia la autonomía. Se reconoce que a medida que el cliente cambie su comportamiento es probable que empiece a sentirse diferente, aunque el tema central de esta escuela no es animar a expresar los sentimientos.

 

Una función importante del terapeuta es la de dar al cliente nuevos mensajes parentales. Pat Crossman sugirió "tres P" que el terapeuta debe proporcionar para que la terapia sea efectiva: permiso, protección y potencia.

 

El trabajo de grupo y el proceso de grupo son importantes. El cliente interacciona con los otros miembros como una repetición del problema que trae a la terapia, que es una repetición de situaciones de problemas sin resolver en la infancia. Y el papel del psicoterapeuta es permitir que el proceso del grupo se desarrolle, alimentar con intervenciones que ayuden a los miembros del grupo a ser conscientes de los juegos y de otros patrones de guión que han exhibido en su relación con otros miembros y con el terapeuta.

La escuela de redecisión

Bob y Mary Goulding, son los creadores de esta aproximación terapéutica que combina la teoría del Análisis Transaccional con las técnicas de la terapia gestáltica. A diferencia de la anterior escuela, para ellos la persona debe contactar de nuevo con los sentimientos que experimentó en el momento de tomar las decisiones tempranas para poder redecidirlas de forma nueva y más apropiada al aquí y ahora.

 

Los psicoterapeutas de esta escuela enfatizan la responsabilidad de la persona. El contrato terapéutico no es con el psicoterapeuta, sino que lo realiza el paciente consigo mismo y el psicoterapeuta ejerce de testigo. El profesional no da permisos, sino que el paciente toma permiso para comportarse y sentir de nuevas formas, con el psicoterapeuta actuando como un modelo positivo.

 

El trabajo de grupo es frecuente, aunque no el proceso. En su lugar, la terapia se realiza de forma individual, con el resto del grupo actuando como testigos y proporcionando caricias para animar y reforzar el cambio.

La escuela Catexis

La reparentalización es un método de psicoterapia que Schiff y sus colaboradores crearon para el trabajo con pacientes psicóticos. Se basa en la premisa de que la "locura" es el resultado de mensajes parentales destructivos inconscientes.

 

También con pacientes neuróticos ha tenido buenos resultados, poniendo el énfasis en la confrontación de descuentos y redefiniciones. En lugar de pasividad, se pide a las personas que piensen y actúen para solventar los problemas.

 

Cuando la terapia de Schiff se realiza en grupos, el grupo actúa proporcionando un entorno reactivo (confrontación de cuidado).

 

Más allá de estas escuelas, se han dado otros avances en modelos teóricos que crean su propia aproximación terapéutica, como el Sistema de Guión (Richard Erskine) , el Mini-guión (T.Kahler) y el Guión Transgeneracional (Georges Escribano, Gloria Noriega).

Biografía Eric Berne

Eric Berne nació el 10 de mayo de 1910 en Montreal, Canadá. 

 

Era hijo de David Hiller Bernstein, doctor en medicina, al cual estaba muy apegado. A Eric le apasionaba acompañarlo en sus visitas médicas. David era un médico que tenía una peculiaridad: a la hora de hacer la visita a sus enfermos, comunicaba y comentaba con ellos el diagnóstico, e intercambiaba con sus enfermos planes de tratamiento. Mantenía una relación espontánea a la hora de estar con sus pacientes, compartía el saber.
Más tarde, Eric tomó esta forma de relación y de visión como base de su filosofía: el compartir el saber con el paciente, el saber estar en el paciente. El psicoterapeuta le ayuda a que ese saber pueda surgir.

 

Su madre era Sarah Gordon Bernstein, escritora y redactora profesional. Eric tenia una hermana, Grace, cinco años menor que él. La familia emigró a Canadá desde Polonia y Rusia.

 

El padre de Eric, el doctor Bernstein, murió de tuberculosis a los 38 años. A partir de entonces la madre mantuvo económicamente a sus dos hijos. Ella también animó a Eric a seguir los pasos de su padre en la carrera de Medicina. Eric Berne se doctoró en Medicina en 1935.

 

En 1936 empezó su periodo como psiquiatra residente en la Clínica Psiquiátrica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale. Entre 1938 y 1939 se hizo ciudadano norteamericano y acortó su nombre de Eric Leonnard Bernstein a Eric Berne.  Hasta 1943 trabajó en el Hospital Mt. Zion de Nueva York. En 1940 estableció su primera consulta privada en Norwalk, Connecticut. Allí se casó con Elinor, con quién tuvo dos hijos. En 1941 inició su formación como psicoanalista en el Instituto Psicoanalítico de Nueva York, convirtiéndose en aspirante a analista junto a Paul Federn.


Durante la II Guerra Mundial surgió la necesidad en el ejército de psiquiatras, por lo que Berne sirvió en el Cuerpo Médico hasta 1946. En los dos últimos años de servicio realizó terapia de grupo en el ala psiquiátrica del Hospital General Buschnell. Se licenció del ejército y se trasladó a California, donde retomó su formación psicoanalítica y empezó a escribir The Mind in Action, que publicó la editorial Simon and Schuster de Nueva York. En aquella época se divorció de Elinor.  En 1947 se hizo aspirante a analista bajo la guía de Erik Erikson, con quien trabajó durante años.

 

En 1949 se casó, en segundas nupcias, con Dorothy de Mass Way, con quien tuvo dos hijos. A Eric le encantaba el papel de padre de familia, disfrutando de todos sus hijos, tendiendo a ser a menudo más permisivo y protector que autoritario. La pareja se divorció en el año 1964.


Entre 1949 y 1964 escribió la mayoria de sus obras. Durante esos años trabajó intensamente en tres hospitales y en sus dos consultas privadas. En los primeros artículos de Berne, que hablaban de la intuición, cuando estaba trabajando para conseguir su titulación como psicoanalista, puso en duda los conceptos freudianos del insconsciente en sus escritos. En 1956 fue rechazada su solicitud de admisión como miembro profesional del Instituto Psicoanalítico de San Francisco, y se le aconsejó intentarlo de nuevo con tres o cuatro años más de análisis personal y prácticas. Para Berne, el rechazo del Instituto fue determinante, ya que él tenía la ambición de añadir algo nuevo al Psicoanálisis.


A partir de 1956, Eric Berne desarrolló la teoría del Análisis Transaccional. En 1957 presentó un artículo titulado Análisis Transaccional: un nuevo y efectivo método de terapia de grupo. Rápidamente se unieron otros profesionales de la Psicoterapia, de la Psiquiatría y de la Psicología, y formaron grupos de investigación, de reflexión y de estudios sobre la clínica. Y nació el Seminario de Psiquiatría Social de San Francisco y Monterrey, de donde surgen los conceptos de base de la técnica: los estados del yo, las transacciones, los juegos psicológicos, la estructuración del tiempo, los sentimientos parásitos, etc. Berne y sus colegas decidieron crear la International Transactional Analysis Association (ITAA), en reconocimiento al creciente número de profesionales analistas transaccionales de fuera de Estados Unidos.