93 302 11 02

Actualidad

Actualidad > LA RELACIÓN EN EL PROCESO PSICOTERAPÉUTICO

LA RELACIÓN EN EL PROCESO PSICOTERAPÉUTICO

Miércoles, 8 de febrero de 2017

Crónica sobre el taller presentado por Alba Vilardell y Ana Maria González

El pasado viernes 3 de Febrero, Ana Maria González y Alba Vilardell nos presentaron su trabajo sobre la relación en el proceso psicoterapéutico en el CEP Eric Berne. Se trata de una reflexión profunda entorno la experiencia relacional en el espacio cocreado entre psicoterapeuta y cliente. Para el Análisis Transaccional, como otros modelos de psicoterapia relacional, analizar lo que sucede durante el proceso de vinculación, sintonía y a lo largo de toda la relación terapéutica, es esencial para encontrar las necesidades básicas no satisfechas, así como aportar los permisos necesarios para cubrir y curar las heridas de la niñez. Para Ana y Alba, existen dos procesos, uno transversal y otro longitudinal, a través del cual la persona con sus estímulos ambientales, va configurando su forma de relacionarse a lo largo de su vida. En la adultez, las necesidades relacionales no cubiertas en etapas anteriores, emergen en forma de dificultades para desarrollar un contacto pleno, auténtico e íntimo con los otros y con uno mismo. Esta idea nos recuerda a la propuesta de Erik Erikson, que defiende que los conflictos principales en las edades infantiles resultan de la oposición planteada entre las necesidades, los deseos y las expectativas del niño ante las limitaciones de su entorno socioafectivo.

La ponencia empezó con una muestra teórica sobre estos procesos que se dan en nuestras relaciones, y que generalmente, se presentan sin que tengamos consciencia, o muchas veces evitando sentir estas dificultades. Para poder experimentar y darse cuenta de nuestros problemas para estar presente con el otro, Alba y Ana propusieron un trabajo experiencial en el que los asistentes, intercambiamos momentos de contacto donde podían emerger estas dificultades, permitiendo tomar consciencia y encontrar aquello que no fue satisfecho en nuestro pasado. 

El resultado fue commovedor, ya que los participantes contactamos con sensaciones que podían tener que ver con aquello no cubierto y que, nuestra respuesta ante esta falta, sigue dándose en la forma en que nos relacionamos hoy día, limitando nuestro contacto con el otro, y impidiendo la construcción de vínculos íntimos. Por ejemplo, el darse cuenta cómo es percibir una mirada juiciosa del otro mientras expresas tus palabras, puede relacionarse con una falta de comprensión o de escucha por parte de figuras parentales; o el darse cuenta de la incomodidad que supone que no puedas responder ni acariciar las palabras del otro, podría relacionarse con una falta de confianza en expresar tus propios sentimientos ante la prohibición de hacerlo en tu infancia.

En definitiva, un aporte teórico y experiencial profundo y reflexivo que, según mi opinión, es necesario de considerar especialmente, para aquellas personas que entramos en contacto contínuamente con otras personas que sufren por no poder establecer vínculos auténticos e íntimos. Tomar consciencia de nuestros bloqueos para construir relaciones, es la forma en cómo ayudaremos a aquellos que quieren recuperar el gusto y placer para estar en contacto con los otros y con uno mismo.

 

Sara Perpinyà