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Escuelas de Análisis Transaccional

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Una de las características más interesantes del Análisis Transaccional es la habilidad para incorporar ideas y técnicas de otras terapias, manteniendo el cuerpo teórico propio. Muchos de los psicoterapeutas analistas transaccionales también se han formado en otras modalidades y las han incorporado a su trabajo. La Gestalt, el psicoanálisis, la terapia breve, la bioenergética, la programación lingüística neuronal, la teoría de sistemas, la terapia de Ericksson, la psicología del comportamiento, la teoría del desarrollo y otras (ver cuadro de escuelas de Psicoterapia).


Hoy en día se distinguen varias "escuelas" de Análisis Transaccional, aunque pocos psicoterapeutas pertenecen exclusivamente a una. De hecho, para poder adquirir acreditación profesional, el psicoterapeuta debe demostrar la habilidad de recurrir libremente al pensamiento y a las técnicas de varias de ellas.

 

Cada escuela pone el énfasis teórico en una parte distinta del Análisis Transaccional y ha desarrollado una variedad de técnicas terapéuticas preferidas. (Ian Stewart y Vann Joines en AT Hoy. Una nueva introducción al Análisis Transaccional. Ed. CCS.Madrid-2007).

ESCUELA CLÁSICA

Sigue de cerca la aproximación al tratamiento desarrollado por Eric Berne y sus colaboradores durante los primeros tiempos. Se caracteriza por emplear muchas herramientas analíticas para facilitar el entendimiento adulto, es decir, el primer paso es que el cliente desarrolle el entendimiento de cómo ha ido estableciendo sus problemas. A partir de entonces, realiza contratos para cambiar el comportamiento y salir de los viejos patrones de guión para ir hacia la autonomía. Se reconoce que a medida que el cliente cambie su comportamiento es probable que empiece a sentirse diferente, aunque el tema central de esta escuela no es animar a expresar los sentimientos.

 

Una función importante del terapeuta es la de dar al cliente nuevos mensajes parentales. Pat Crossman sugirió "tres P" que el terapeuta debe proporcionar para que la terapia sea efectiva: permiso, protección y potencia.

 

El trabajo de grupo y el proceso de grupo son importantes. El cliente interacciona con los otros miembros como una repetición del problema que trae a la terapia, que es una repetición de situaciones de problemas sin resolver en la infancia. Y el papel del psicoterapeuta es permitir que el proceso del grupo se desarrolle, alimentar con intervenciones que ayuden a los miembros del grupo a ser conscientes de los juegos y de otros patrones de guión que han exhibido en su relación con otros miembros y con el terapeuta.

escuela de redecisión

Bob y Mary Goulding, son los creadores de esta aproximación terapéutica que combina la teoría del Análisis Transaccional con las técnicas de la terapia gestáltica. A diferencia de la anterior escuela, para ellos la persona debe contactar de nuevo con los sentimientos que experimentó en el momento de tomar las decisiones tempranas para poder redecidirlas de forma nueva y más apropiada al aquí y ahora.

 

Los psicoterapeutas de esta escuela enfatizan la responsabilidad de la persona. El contrato terapéutico no es con el psicoterapeuta, sino que lo realiza el paciente consigo mismo y el psicoterapeuta ejerce de testigo. El profesional no da permisos, sino que el paciente toma permiso para comportarse y sentir de nuevas formas, con el psicoterapeuta actuando como un modelo positivo.

 

El trabajo de grupo es frecuente, aunque no el proceso. En su lugar, la terapia se realiza de forma individual, con el resto del grupo actuando como testigos y proporcionando caricias para animar y reforzar el cambio.

Escuela de catexis

La reparentalización es un método de psicoterapia que Schiff y sus colaboradores crearon para el trabajo con pacientes psicóticos. Se basa en la premisa de que la "locura" es el resultado de mensajes parentales destructivos inconscientes.

 

También con pacientes neuróticos ha tenido buenos resultados, poniendo el énfasis en la confrontación de descuentos y redefiniciones. En lugar de pasividad, se pide a las personas que piensen y actúen para solventar los problemas.

 

Cuando la terapia de Schiff se realiza en grupos, el grupo actúa proporcionando un entorno reactivo (confrontación de cuidado).

 

Más allá de estas escuelas, se han dado otros avances en modelos teóricos que crean su propia aproximación terapéutica, como el Sistema de Guión (Richard Erskine) , el Mini-guión (T.Kahler) y el Guión Transgeneracional (Georges Escribano, Gloria Noriega).